
El material informático no viaja junto con las mesas ni se gestiona igual. En Mataró, al vaciar despachos en el TecnoCampus o entreplantas del polígono Pla d’en Boet, lo primero que hacemos es separar ordenadores, pantallas e impresoras del resto de mobiliario. Estos aparatos tienen su propio destino: los entregamos a un empresa autorizada de gestión de residuos electrónicos, mientras que la madera, el metal o el papel van a sus respectivos puntos de reciclaje. Así evitamos mezclas que complican la trazabilidad y aseguramos que cada componente acabe donde corresponde.
Antes de tocar nada relacionado con datos, te recomendamos que tu técnico borre o extraiga los discos duros. Si prefieres despreocuparte, podemos incluirlos en el envío de archivo para una destrucción certificada, siempre bajo petición expresa. No asumimos por defecto que quieras borrar información sensible; eso lo decides tú. Durante la carga, protegemos suelos y ascensores para que el traslado sea limpio, pero ten claro que el cuidado de tus dispositivos digitales empieza antes de que nosotros lleguemos con la furgoneta.
Por qué la electrónica sale en una carga aparte
Cuando vaciamos una oficina en el centro de Mataró, junto a la Rambla o cerca del TecnoCampus, no metemos todo en el mismo camión. Los ordenadores, monitores, impresoras y centralitas son residuo electrónico, así que van directos a un gestor autorizado especializado. Si los tiráramos con la madera de las mesas o el metal de las mamparas, complicaríamos el reciclaje de estos materiales y desperdiciaríamos recursos valiosos. Separarlos desde el principio es lo único que funciona para darles una salida correcta.
Esta clasificación la hacemos zona por zona durante el desmontaje. En polígonos como Pla d’en Boet, donde hay oficinas en entreplantas, nos encontramos montones de cables y aparatos mezclados con el archivo en papel. Nosotros dejamos la electrónica aparte, mientras que fluorescentes y tóneres se derivan a su propio gestor por ser peligrosos. Así evitamos que acaben en vertederos incontrolados y cumplimos con lo que marca la ley sin tener que improvisar sobre la marcha.
Si tienes dudas sobre qué hacer con los discos duros antes de que entremos en tu despacho, mejor llámanos al 937 376 292. Recomendamos que tu informático los borre o extraiga previamente. También podemos enviarlos a destrucción certificada si lo pides, pero eso ya es otra gestión distinta al simple traslado de material. Lo importante es que sepas que nosotros no mezclamos lo que va a chatarra con lo que debe ir a un punto limpio tecnológico.
Borrar los discos antes de que salgan
Los ordenadores que se llevan al gestor de residuos electrónicos suelen conservar datos dentro, aunque formatees la unidad desde Windows. Para dormir tranquilo, te recomendamos que tu informático extraiga los discos duros antes de nuestra visita o los borre con un software específico que sobrescriba la información. Es una tarea rápida si tienes el personal técnico cerca, y así te aseguras de que ninguna contraseña de cliente o factura interna acabe en manos equivocadas durante el transporte.
Si prefieres no complicarte o no tienes a nadie para hacerlo, tenemos una alternativa válida: enviar esos soportes junto con las cajas de archivo a una planta de destrucción física. Esta opción solo se activa bajo petición expresa del cliente, ya que implica gestionar esa parte confidencial aparte del vaciado habitual. Al final, recibimos el equipo igual que una silla o una mesa, pero tú decides qué hacer con el corazón del dato antes de que salga por la puerta.
Servidores y armarios de red, lo último en salir
Los servidores y armarios de red son el último hueso del vaciado. No los desconectamos nosotros, porque ahí dentro suele haber información sensible o configuraciones que solo conoce tu técnico. Esperamos a que la persona responsable de tu infraestructura apague todo, extraiga los discos si lo ve necesario y desmonte las conexiones críticas. Solo cuando nos dan el visto bueno y confirman que el equipo queda apagado y seguro, procedemos a sacarlo.
En polígonos como el Pla d’en Boet en Mataró, o en oficinas con acceso directo desde la C-32, estas piezas pesan mucho y ocupan espacio valioso en el ascensor. Los tratamos con mimo: protegemos suelos y esquinas comunes antes de moverlos, coordinando con el administrador para no molestar a otros vecinos. Una vez fuera, no van al contenedor gris. Se llevan a gestores autorizados de residuos electrónicos, asegurando que se reciclan correctamente según su composición. Si tienes dudas sobre qué hacer con los discos antes de que entremos, llámanos; te orientamos sin coste ni compromiso sobre cómo proceder para que tu informático tenga tiempo de prepararlos.
Tóneres, baterías y otros restos que no van al contenedor
Cuando vaciamos una oficina en el Maresme, no metemos todo en el mismo contenedor. Las baterías de portátiles o los tóneres de las impresoras son residuos peligrosos y tienen su propio circuito legal. Los ordenadores, monitores y centralitas van a un gestor especializado en aparatos electrónicos, mientras que el papel de archivo se separa para reciclar si no pide destrucción confidencial.
Nosotros nos encargamos de apartar estos elementos durante la clasificación por zonas, ya sea en despachos del TecnoCampus o en entreplantas del Pla d’en Boet. Si hay fluorescentes viejos, también los identificamos y derivamos a quien debe tratarlos, evitando que acaben mezclados con mamparas de aluminio o mobiliario de melamina.
El resto de materiales sigue su camino habitual: madera, metal y plástico a sus puntos de recogida específicos. Lo importante es que tú no tengas que preocuparte de estas gestiones complejas. Nosotros preparamos la documentación de cada residuo especial para que puedas cerrar la baja de la oficina sin sustos ante inspecciones ambientales o exigencias del propietario del edificio.
La documentación que recibes al terminar
Cuando terminamos el vaciado, te entregamos la documentación de los residuos. No es un simple recibo: refleja qué se ha separado para reciclaje (madera, metal, papel) y qué aparatos electrónicos han ido al gestor autorizado. Esto sirve si tienes que presentar una auditoría interna o demostrar ante el propietario del local en Mataró que has gestionado bien los restos tras dejar la oficina limpia.
El certificado de destrucción confidencial no entra automáticamente; solo lo emite la empresa destructora si tú lo solicitas antes de que saquemos las cajas del archivo. Es habitual en despachos profesionales cerca del TecnoCampus donde hay datos sensibles. Si prefieres donar mobiliario en buen estado, también te avisamos con los papeles correspondientes. Todo queda registrado para que no tengas sustos con la normativa ni tengas que buscar facturas viejas cuando te llamen a declarar.